Destilados

Esta bebida cumple 250 años

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En este 2015, la maison Hennessy celebra 250 años de existencia. En 1765, Richard Hennessy, un irlandés aventurero que había luchado en el ejército de Luis XV, recibió en recompensa tierras en la región de Cognac, en Francia, y ahí inició un negocio, enviando licor a su familia y amigos en Irlanda.

Su hijo, James, continuó con el legado y empezó a producir cognac. Éste fue creciendo en calidad y prestigio en el mundo entero, bajo el mando de ocho generaciones de la familia, hasta hoy en día, en que la firma forma parte del grupo de bienes de lujo más importante del mundo LVMH (Louis Vuitton Moët Hennessy) y es uno de los más apreciados en el mundo entero.

Los Hennessy han trabajado con los Fillioux, sus master blenders o degustadores, durante siete de ocho generaciones. Por este motivo, no es de extrañar que la creación de una edición especial para señalar sus dos siglos y medio de historia, haya sido encomendada a Yann Fillioux, el actual encargado de crear sus mezclas de eaux de vie, apoyado en un comité de degustación, un grupo pequeño de hombres -ya involucrado en la producción y añejamiento del destilado- que se reúnen todas las mañanas para probar muestras de los distintos toneles que se añejan en las bodegas, y decidir si su contenido está listo para usarse, o si necesita reposar algunos años más.

En 2010, Fillioux y el comité seleccionaron ciertos eaux de vie de toneles que él mismo había marcado como excepcionales durante los últimos 50 años, para crear esta edición de colección. Desde entonces, bajo condiciones óptimas, se añejaron en 250 barricas de roble de Limousin (francés) creadas especialmente para la ocasión, en las que caben exactamente 250 litros, para crear un cognac “equilibrado, sutil y elegante”, de acuerdo con Fillioux.