Destilados

Extracción natural

Llenos de colorido y sabor
Los licores de hierbas se pueden utilizar para elaborar cocteles, ya que equilibran las combinaciones dulces o ácidas

Por definición, los licores son bebidas que se obtienen a partir de la destilación de un alcohol neutro o de un aguardiente en el que se han dejado macerar plantas, frutas, especias o hierbas y al que se le agrega azúcar.

La mayoría de ellos entran en la categoría de bebidas espirituosas, ya que contienen como mínimo 100 gramos de azúcares por litro y se obtienen mediante la aromatización del alcohol destilado.

El mixólogo Arturo Rojas, en su libro Cocteles Mexicanos, explica que los licores pueden beberse como digestivos o aperitivos, además de que se utilizan en la elaboración de cocteles clásicos, realizados a partir de raíces y hierbas, pues son perfectos para equilibrar las combinaciones dulces o ácidas.

Por dentro

Probablemente, los licores son la bebida más antigua y conocida en el mundo. Y es que han sido elaborados desde tiempos remotos en Mesopotamia, Mesoamérica, China, Egipto e India, pues cada sociedad ha creado su propio método de elaboración. No obstante, hasta el final de la Primera Guerra Mundial fueron definidos por primera vez.

Hay diferentes formas de clasificarlos, una de ellas es dividirlos entre naturales o artificiales. Los primeros son los que se obtienen como un aguardiente de plantas, frutas y hierbas y se endulzan.

Los segundos se logran a partir de la maceración en alcohol ya elaborado de frutas, plantas, especies y hierbas, también se endulzan. Otra división contempla simples y mixtos, en los primeros se utiliza sólo un elemento y en los segundos varias sustancias.

Finalmente, hay una clasificación más entre los licores que se pueden tomar solos y los que únicamente se utilizan para complementar otras bebidas, por ejemplo, los bitters o amargos, generalmente hechos con raíces, especias, cortezas o semillas, de los que una gota o dos son suficientes para percibir su sabor.