Destilados

¿Solo o acompañado?

Sin duda es una de las bebidas consentidas
El whisky tiene muchas opciones para disfrutarse, por ejemplo, en las rocas

Históricamente, el whisky era una bebida utilizada por soldados y viajeros de tierras heladas para mantenerse cálidos; pero su entrada a la cultura pop se dio a finales del siglo XIX en Inglaterra, cuando se inventó el mix con soda o high ball.

Se dice que se servía en un vaso largo llamado “high” y que “ball” era una forma común de llamar al Scotch; sin embargo, los estadounidenses se pelean la autoría del mix en los bares de Boston y Nueva York, donde se sirvió por primera vez en vasos pequeños, llamados Old Fashioned.

Si bien este mix es el más famoso, también se puede disfrutar en las rocas o con agua y mientras más añejo sea, más cualitativa sea su malta y más selecto su proceso de elaboración, más se recomienda beberlo solo.

Para cocteles

Buchanan’s Red Seal: Es el whisky premium de esta marca y se distingue por su sabor achocolatado y un twist de cítricos al final, muy persistente.

Jack Daniel’s Sinatra Select: Es un homenaje a su más famoso adepto. Es un single barrel malt añejado en barricas de jerez. Delicioso.

Grand Old Parr: Cuando se trata de blended whiskys, este es uno de los más solicitados por su sabor amargo a jerez y vainilla.

En solitario

Cardhu: Este single malt de 12 años llegó hace menos de un año a México. Tiene un sabor suave a pera y miel, pero aroma fuerte y ahumado.

Johnnie Walker Platinum: Dicen que su malta, Clynelish, pasa por depósitos de oro, lo que le imprime carácter, además de su sedoso sabor, producto de 18 años de añejamiento.

Glenmorangie Elanta: Es la cuarta edición de la colección Private Edition, mezcla de tres whiskys premium con 19 años de envejecimiento, embarricado en roble americano blanco.

Glenfiddich Age of Discovery: Otro single malt de 19 años, en barrica de roble de vino de Madeira, lo que le da un sabor a ciruelo rojo con pimiento realmente complejo e intrigante.