Restaurantes

Una cantina contemporánea

¿Qué hace que un establecimiento sea considerado así? Aquí te lo decimos y te presentamos una excelente opción moderna

Etimológicamente, la palabra cantina define al establecimiento público donde se venden y consumen alimentos y bebidas, principalmente vino. Con el paso de los años, el término se ha ido adecuando a las necesidades y giros de los comercios, que ya no sólo mercantilizan la bebida obtenida de la uva, sino también cerveza y otros elíxires.

Se dice que la cantina llegó a México a raíz del conflicto bélico contra Estados Unidos entre 1846 y 1848, en la pugna por el territorio de Texas, cuando los soldados estadounidenses demandaron sitios para consumir alcohol sentados, ya que hasta ese momento sólo existían lugares para estar de pie.

Hasta 1982, en las cantinas sólo entraban los hombres (era frecuente que se pusieran letreros de 'prohibido el paso a mujeres') porque aquí los señores podían llorar y dar rienda suelta a sus sentimientos, sin la atenta mirada de sus esposas, comportándose como querían, no como se suponía que debían comportarse.

Una opción moderna

Directo desde Monterrey, Nuevo León, llega a la ciudad de México una nueva versión de dicho negocio. Se trata de La Buena Barra.

"Somos una cantina contemporánea, donde todos los sabores del norte y del golfo del país se mezclan para complacer a cada uno de nuestros comensales", explica Ramón Moreno, chef responsable de la carta del restaurante ubicado en la zona de Polanco.

Con influencia de la gastronomía prehispánica y colonial, para Ramón el atractivo del lugar se debe al rescate de los platillos tradicionales y algunos sabores desconocidos de estados como Nuevo León, Coahuila, Veracruz, Michoacán y otras regiones, preservando cada una de las recetas, haciendo uso de los ingredientes originales para la elaboración de los distintos platillos, "como el orégano, los diferentes tipos de quesos y la flor de sal Colima", señala.

La bienvenida a la mesa la da un apetitoso carrusel de salsas, como en los establecimientos de antaño, para complacer todos los paladares. Desde una ligera salsa de jitomate martajado, aguacates acompañados por barras de queso, chiles en escabeche, chile piquín y, para los más audaces, unos habaneros, que con sólo olerlos se hace agua la boca.

"Aquí la gente viene a compartir, a disfrutar de los distintos platos servidos al centro, como ocurre en las cantinas populares. El éxito está en hacer comida sencilla, cocina de casa con mucho amor", revela; especialmente exitosos son el trompo al pastor que se coloca en la mesa para que el comensal se prepare sus tacos, y el lechón, ambos para compartir.

La carta combina desde frutos del mar hasta los más suculentos cortes de carne, como el Cabrito de Coahuila, servido ahumado con tres distintas versiones de orégano, y el Taco de jaiba, considerado por el chef como el plato estrella de la carta del restaurante.

"Le sigue la Barbachera, que es la barbacoa al estilo del norte del país, que se prepara con arrachera de res; el Rib eye a la sal del Himalaya, el Lechón y Chamorro adobado. Y no se pueden ir sin haber probado el pan de elote, como postre", sugiere el experto.

Con una decoración sofisticada y de buen gusto, La Buena Barra permite degustar una sazón distinta de la gastronomía nacional, bajo un ambiente casual y una gran vista de la ciudad de México.

Aristóteles 124, Polanco. Tel: 5280 6699 /6395 3939, www.labuenabarra.com.mx