Temas de interés

La suerte de los feos

¿Te has preguntado por qué hombres nada atractivos tienen novias guapísimas? ¡Entérate!

He escuchado a más de un hombre quejarse amargamente porque conocen a un "amigo" feo que tiene una novia muy guapa. Se preguntan por qué razón sucede eso y por más que le dan vueltas al asunto, no encuentran una explicación.

Hoy se los diré: los hombres feos son totalmente concientes de lo poco agraciados que son físicamente, así que buscan desarrollar otras de sus virtudes para atraer al sexo opuesto. Esto puede ser la inteligencia, el conocimiento sobre temas de interés, el buen humor, el trato amable o la actitud ante la vida. Pero, ¿quién nos puede hablar mejor de esto que mujeres bellas con novios feos?

Estela, una amiga muy guapa y sexi que arranca miradas a su paso, nos dice lo siguiente: "Yo he andado con guapos y son súper patanes. Por lo mismo de que son atractivos, existen más probabilidades de que sean infieles, o de creerse más, o de sentirte superiores a ti. Como están tan seguros de ellos mismos, te descuidan y no les importas si estás con ellos o no."

"En cambio, los feos, son más intelectuales, le echan más ganas a la vida y a la relación, y te cuidan mucho. Procuran ver cuáles son tus necesidades y te preguntan qué te gustaría mejorar de la relación. Los guapos no; sólo se preocupan por su físico o por tener una chica linda a su lado, seguramente igual de hueca".

Sandra es conocida por sus amigos por andar con feos, pero a ella no le importa. Cuando se busca algo más que el caparazón, otras características de personalidad, aptitud, conocimiento y trato al semejante provocan que ella se sienta atraída hacia los feos.

Un estudio científico

De acuerdo al sitio www.20minutos.es, James McNulty, un investigador de la Universidad de Tennessee, realizó un estudio que llegó a la siguiente conclusión: las guapas se juntan con feos porque así las parejas funcionan mejor.

El psicólogo especialista en relaciones maritales reclutó a 82 parejas que habían contraído matrimonio en los últimos seis meses, y que antes de eso habían estado juntas al menos tres años. La consigna que recibieron fue: discutan. En términos generales, los esposos que se portaban bien tenían a las mujeres físicamente más sobresalientes; en las parejas de hombres más guapos, ninguno obtenía del otro el respaldo que esperaba.

Con base en eso, el científico esboza la siguiente teoría: "El hombre físicamente menos atractivo que su esposa tiene la sensación de estar disfrutando de algo más de lo que podría esperar. Está obteniendo algo mejor de lo que él mismo puede proporcionar a ese nivel, así que trabaja duro para mantener la relación". La mujer quiere respaldo, y en un hombre feo lo encuentra.

El hombre guapo funciona de otra manera: cuando se casa con una mujer que no está a su altura (es menos guapa) siempre está pensando en que podría haber conseguido algo mejor. Vivirá pues instalado en una especie de eterna insatisfacción, y de esos hombres, concluye, no se puede esperar respaldo ni compromiso.