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Triunfan por una aparición

Este ejército perdía una batalla hasta que esta figura se les apareció misteriosamente. ¿Cuál?

Cierta leyenda cuenta que en los primeros años de la conquista del actual territorio mexicano, en un sitio conocido como Queréndaro (nombre purépecha que significa lugar de peñas), las tribus chichimecas combatían contra un pequeño grupo de soldados españoles. Al ver mermadas sus fuerzas, los conquistadores invocaron la ayuda del apóstol Santiago quien se apareció montado en su caballo, dispersando así a las huestes indígenas. Verdad incuestionable para unos y mera fantasía para otros, lo cierto es que parte de esta leyenda está íntimamente ligada a la fundación, en 1531, de Santiago de Querétaro.

Detrás de su estilo que podría definirse como muy urbano, conserva todavía la riqueza de su historia, su arraigada cultura y la cálida hospitalidad provinciana de su gente, convirtiéndose en una de las ciudades de mayor auge turístico del país.

Si bien el Acueducto podría calificarse como el símbolo más emblemático de la capital queretana, es innegable que su Centro Histórico, declarado por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad, resguarda pintorescas calles, monumentos y edificaciones que son testimonio de una ecléctica mezcla de estilos arquitectónicos, que van del renacentista, barroco y churrigueresco, hasta el plateresco y neoclásico.

Cómo recorrerla

Punto de reunión obligado para locales y visitantes es la Plaza de Armas, desde la cual puede iniciarse el recorrido hacia los principales sitios de interés de la ciudad (aunque si no se dispone de mucho tiempo, entonces lo recomendable es tomar un tranvía turístico) y entre los que sin duda destacan el Teatro de la República (testigo de trascendentales hechos de la historia nacional) y el Museo Casa de la Zacatecana (cuyo acervo incluye pinturas y esculturas de México, Europa y Oriente de los siglos XVII al XX); el Ex Convento de Capuchinas (construido en el siglo XVIII, que en su momento fuera también cárcel de Maximiliano y actual Museo de la Restauración); el Museo de Arte, el Templo de Santa Rosa de Viterbo; el Templo y ex Convento de San Francisco, hoy
Museo Regional; el Palacio de Gobierno, antigua residencia de Josefa Ortiz de Domínguez; la Casa de los Cinco Patios o el Parque Nacional Cerro de las Campanas (sin duda uno de los íconos del Querétaro del siglo XIX).

Fiestas y comida

Las fiestas y el folclor son parte del espíritu que caracteriza a Querétaro, por eso además de las tradicionales callejoneadas y la conmemoración de la Independencia, a lo largo de todo el año, la ciudad ofrece un intenso calendario de actividades que incluye bailes, conciertos, muestras gastronómicas, concursos, espectáculos de charrería, seminarios y ciclos de música clásica y regional.

Una visita a esta colonial ciudad no estaría completa sin degustar de su gastronomía con platillos típicos como las gorditas de migaja o maíz quebrado, las enchiladas y la sopa queretana; el nopal en penca y el chivo tapeado.

Tampoco puede pasarse por alto la ocasión de adquirir alguna de sus artesanías clásicas como textiles de manta, hilo y lana; mantelería hecha a mano; tejidos de telar de cintura; piezas de cestería y alfarería, entre muchos otros.

Atractivos cercanos

Dado que Querétaro es la segunda entidad nacional en producción de vinos, una gran experiencia es realizar el recorrido de la Ruta del Queso y el Vino, o coincidir durante las festividades que se organizan sobre esta temática como el Festival 100 Vinos Mexicanos (febrero); la Feria del Vino y Queso (mayo-junio); la Fiesta de la Vendimia (julio) o el Festival de Arte y Vino (octubre).

Aprovechando la estancia en la ciudad, pueden programarse algunos días adicionales para conocer otros atractivos de la entidad como el Pueblo Mágico de Peña de Bernal; la zona de la Sierra Gorda (ideal para quienes gustan del turismo de aventura y también del cultural, pues aquí se encuentra la llamada Ruta de las Misiones); San Juan del Río o Tequisquiapan.