DESTINOS

Ron, tabaco y alegría

República Dominicana es uno de los destinos más encantadores del Caribe

Con una historia que se remonta más allá de su descubrimiento por Cristóbal Colón en 1492, República Dominicana es una mezcla de fascinante cultura y bellezas naturales. Aunque sus playas y espectaculares campos de golf –catalogados entre los mejores del mundo- son ciertamente el principal atractivo, su gente de espíritu festivo y su ciudad capital, Santo Domingo, constituyen dos pretextos perfectos para visitarla.

Fundada en 1496 por Bartolomé Colón en la desembocadura del Río Ozama, la capital dominicana fue la primera colonia europea del Nuevo Mundo y, por muchos años, su centro cultural, político y económico. Hoy, esta bulliciosa urbe de alrededor de tres millones de habitantes, transita entre los vestigios de su pasado histórico y la modernidad de las zonas comerciales y residenciales, particularmente alrededor del llamado Polígono Central, así como de las avenidas Anacaona y Sarasota.

Un paseo por las callejuelas adoquinadas de la Ciudad Colonial, permite ir descubriendo los tesoros arquitectónicos que le han valido a esta zona la designación como Patrimonio de la Humanidad: el Alcázar y el Palacio de Colón; la Catedral (primera del Nuevo Mundo); el Convento de los Dominicos;
el Parque Independencia; los Museos de las Casas Reales y Memorial de la Resistencia Dominicana; la Fortaleza Ozama; la Iglesia de Santa Bárbara; el Mercado Modelo y el de Artesanías, entre otros.

El Malecón es sin duda uno de los símbolos emblemáticos de Santo Domingo. Esta extensa avenida en constante movimiento concentra al Paseo Marítimo, varias plazas y decenas de hoteles, tiendas y restaurantes para todo gusto y presupuesto. Desde aquí se puede acceder fácilmente a otros atractivos como el Acuario y el Jardín Botánico, el Museo Bellapart, el Faro a Colón, la Plaza de la Cultura adyacente al Teatro Nacional y donde se ubican los Museos de Arte Moderno y del Hombre Dominicano.

Para aquellos aficionados al golf, Santo Domingo dispone de tres campos de gran nivel (Isabel Villas Golf & Country Club, Santo Domingo Country Club y Las Lagunas Golf Course); si lo que se busca es naturaleza y aventura, una buena alternativa son las lagunas Los Tres Ojos.

COMIDA Y FIESTA
La gastronomía y la animada vida nocturna son también características distintivas de esta ciudad caribeña. Aquí prácticamente todas las cocinas tienen cabida: desde pequeños restaurantes de especialidades regionales, hasta aquellos con las más innovadoras propuestas culinarias.

Por la noche, tanto la zona antigua como la moderna se visten de fiesta a lo largo de cientos de terrazas al aire libre, bares y discotecas para divertirse al son de los más variados ritmos, sobre todo en el área del Malecón. Si le gustan las apuestas, encontrará más de una decena de casinos de primera
categoría.

DE RON Y TABACO
Dado que la República Dominicana es mundialmente reconocida por su producción de ron y éste está intrínsecamente ligado a la cultura local, es recomendable reservar al menos mediodía para visitar una de las casas productoras, como la de Ron Barceló, que además del recorrido por sus instalaciones, ofrece una degustación de sus marcas más representativas, para el deleite del visitante.

Si dispone de tiempo, otra opción es hacer un viaje de ida y vuelta hacia Santiago, en el Valle del Cibao. Esta es la segunda ciudad más importante después de Santo Domingo (se ubica a poco más de 150 kilómetros de ésta), cuya fama se debe a la fabricación de cigarros y donde también pueden
tomarse visitas guiadas por las plantaciones y fábricas de tabaco.

PUNTA CANA
El desarrollo de Punta Cana se inició a finales de la década de 1960, cuando un grupo de inversionistas adquirió un extenso terreno de jungla colindante con el mar, al este de la República Dominicana. De sur a norte, el corredor turístico está conformado por las áreas de Cap Cana, Punta Cana, Cabeza de Toro, Bávaro, El Cortecito, Arena Gorda y Uvero Alto.

Además de sol, playa y espectaculares campos de golf (11 en total), este lugar ofrece múltiples alternativas de entretenimiento para todos los gustos y edades. Si de cultura se trata, la Basílica y el Museo de La Altagracia, así como el Carnaval (a principios de marzo), ofrecen un buen acercamiento a una parte de la historia y las tradiciones de los habitantes locales.

Para quienes gustan de la aventura o viajan en plan familiar, Punta Cana cuenta con diversos parques temáticos y ecológicos (Marinarium, Bávaro Adventure, Scape, Manatí Park, Ojos Indígenas, Dolphin Explorer, Sirenis Aquagames) donde pueden realizarse recorridos a caballo, en jeep o cuatrimoto; salto en tirolesa o bungee; nado con tiburones y delfines; paracaidismo; senderismo y mountain bike. Otras actividades incluyen pesca, kayaking , kiteboarding y sur f en lugares como Laguna de Bávaro, Playa Macao, Playa Blanca o Bahía Tortuga. Para bucear, nada mejor que adentrarse
en la zona de los naufragios de Punta Cana Pewter-Wreck, Astron y Mónica, así como en la cueva submarina Taina Macao.