Destino

Urbe pionera

En esta ciudad se construyó el primer metro, la primera universidad, la primera biblioteca y la primera escuela de Estados Unidos. ¿Sabes cuál es?

El papel de Boston fue fundamental durante la guerra de independencia y la posterior implementación de la democracia; muchos de los llamados padres de la nación nacieron en la actual capital del estado de Massachussets. El primer metro, la primera universidad, la primera biblioteca y la primera escuela del país, se originaron también aquí. Hoy día, es punta de lanza en educación e investigación científica.

Sin duda, toda esta riqueza histórica y cultural define en buena medida su ecléctico carácter y estilo: por un lado, conservador y sofisticado, con gran apego a las tradiciones; abierto, tolerante, progresista y jovial, por el otro.

Comparada con otras urbes estadounidenses, Boston es más bien una ciudad pequeña. Aprovechar su excelente red de transporte público, rentar una bicicleta o sencillamente caminar por sus calles, son opciones alternativas y muy recomendables para acceder a sus distintos barrios y distritos, así como a sus principales sitios de interés.

LOS PUNTOS DE ATRACCIÓN
Freedom Trail (Sendero de la Libertad), en el corazón de la ciudad, es uno de los lugares turísticos que no pueden dejarse de ver. Se trata de una ruta señalada con ladrillos rojos que, a lo largo de aproximadamente cuatro kilómetros, recorre los principales edificios y monumentos relacionados con la Guerra de Independencia desde Boston Common (por mucho el parque más famoso de la ciudad y también el de mayor antigüedad del país) hasta Bunker Hill en Charlestown, pintoresca zona de espíritu netamente irlandés que puede explorarse en barco o tranvía, aprovechando la visita para conocer el Museo de Historia Naval instalado dentro de la fragata Constitution, que data de finales del siglo XVIII.

Después de este recorrido y disfrutando el paseo por el centro, es inevitable encontrarse con Downtown Crossing, zona peatonal cercana al distrito financiero, con decenas de tiendas, restaurantes y opciones de entretenimiento, así como con Quincy Market, un histórico y concurrido mercado
que forma parte del complejo Faneuil Hall Marketplace y donde, según los bostonianos, se come la mejor langosta y clam chowder de los alrededores.

El distrito de Back Bay es quizá uno de los más encantadores, considerado como un auténtico museo al aire libre donde, a través de su peculiar arquitectura (clásica, gótica y victoriana), se puede apreciar la evolución de la ciudad. Es, además, una de las principales áreas comerciales de lujo, especialmente a lo largo de Newbury Street, destino obligado para quienes gustan de artículos exclusivos. Aquí también se encuentran el Edificio Prudential, desde el cual pueden observarse panorámicas espectaculares, y la emblemática plaza Copley Square, meta del célebre maratón y en la que cada semana se organiza un mercado al aire libre de productos orgánicos.

BARRIOS EMBLEMÁTICOS
El aristocrático barrio de Beacon Hill promete un auténtico viaje al pasado a través de sus callejuelas iluminadas con lámparas de gas, históricos edificios y residencias de marcado estilo inglés, en muchos de los cuales viven políticos y familias de mayor abolengo. Charles Street es su calle comercial más popular, con decenas de tiendas de antigüedades, boutiques, bares y restaurantes de moda.

South End se caracteriza por su elegancia y el gran ambiente que inunda sus calles y animados restaurantes que se concentran sobre todo en la zona de Tremon Street. Si de arte se trata, el primer viernes de cada mes las galerías de Harrison Street montan nuevas exposiciones.

De estilo muy europeo, North End (familiarmente llamado Little Italy) es uno de los barrios más cálidos y bohemios, con tiendas de especialidades (excelentes panaderías) y alternativas culinarias para todo tipo de presupuesto.

ÁREA DE CONOCIMIENTO
Al otro lado del río Charles, Cambridge es sin duda uno de los iconos representativos de Boston, pues en esta zona se ubican los campus de la célebre Universidad de Harvard y del Massachussets Institute of Technology. Aunque usualmente es frecuentado por jóvenes y adultos (por las tardes,
la vida alrededor de sus plazas es muy animada, particularmente en Harvard Square), es también buena alternativa para ir con niños y llevarlos a visitar el Planetario Charles Hayden.

Fuera de esta zona, otras opciones en plan familiar son el Museo de los Niños o el Acuario de Nueva Inglaterra, ambos en el paseo marítimo.

DEPORTIVA Y CULTURAL
El Parque Fenway, estadio de los Red Sox, es uno de los lugares de visita obligada durante la temporada de beisbol. En cuanto a los museos, sin duda destacan el de Bellas Artes, en Mission Hill, barrio de relajada atmósfera; el Isabella Stewart Gardner, dentro de un edificio que recrea un palacio veneciano del Renacimiento; y el Instituto de Arte Contemporáneo, en Fort Point, zona en crecimiento que alberga a una de las comunidades artísticas más grandes de Nueva Inglaterra.

Para disfrutar de actividades al aire libre, lo recomendable es el tranquilo barrio de Jamaica Plain, hogar de una importante comunidad latina con edificios del siglo XIX, que en los últimos años se ha puesto de moda entre los locales como un escape en corto para pasar el día en alguno de sus parques (Arnold Arboretum o Jamaica Pond); o Boston Harbor Islands, un parque nacional a 20 minutos vía ferry.

PUEBLOS CON ENCANTO
Si se dispone de tiempo, relativamente cerca de Boston hay varios pueblos que merecen la pena el viaje como Lexington, con numerosas tabernas de ambiente típicamente inglés. También está Concorde, famoso por el cementerio de Sleepy Hollow; Salem, donde se encuentra un interesante museo dedicado a la historia de la brujería, y Plymouth, pequeña villa en la que se asentaron los colonos ingleses que llegaron a Nueva Inglaterra a bordo del Mayflower, la cual conserva intactos algunos de sus edificios coloniales.